CONFLICTO DE NORMAS: FEDERATIVA VS NACIONAL

Desde el caso Bosman (1955), la discusión sobre la aplicación de la normativa deportiva y su encuadre en los distintos derechos nacionales se ha visto alimentada por un sinfín de pronunciamientos a favor y en contra por parte de los cada vez más numerosos especialistas en la materia. Existen dos posturas acerca de este conflicto:

  1. Los que propugnan una superioridad e impenetrabilidad de la normativa deportiva por parte del derecho nacional.

  2. Los que entienden la normativa deportiva como parte del Sistema Jurídico en general.

Según Cazorla Prieto, las Federaciones Deportivas surgen como consecuencia del desarrollo de cada una de las modalidades deportivas existentes, que se desarrolla en función de circunstancias diversas. Y estas circunstancias originan la necesidad de una organización y estructura asentada en el ámbito territorial donde se practique la modalidad deportiva en cuestión.

Es en la época que va desde finales del siglo XIX hasta la Guerra Civil (1936), cuando se constituyen las Federaciones Deportivas españolas de la mayoría de las modalidades deportivas.

Lo curioso de las Federaciones deportivas española es que legalmente están dotadas de naturaleza privada, pero en la práctica la mayoría de sus actividades se agota en el ejercicio de funciones calificadas como públicas y de carácter administrativo. Por lo que en tales circunstancias su naturaleza jurídica se acomoda mejor a las de las corporaciones de derecho público, siempre y cuando no sea considerada de naturaleza privada.

La Ley del Deporte de 1990 regula las Federaciones Deportivas españolas aunque contempla a distintos efectos las de ámbito autonómico. Entre las fuentes terciarias se encuentran los Estatutos y Reglamentos federativos. Los Estatutos serán los que regulen la estructura interna y el funcionamiento de la Federación, mientras que los Reglamentos, centran su atención aspectos sectoriales, o en el desarrollo de previsiones concretas previstas en la norma estatutaria.

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Centrándonos en la cuestión principal hay que indicar que las normas federativas deben respetar las normas jurídicas públicas y constitucionales. 

En cuanto a los Estatutos y Reglamentos federativos, la Administración ejerce un control de legalidad que hace que su aprobación, por el CSD o el órgano autonómico correspondiente, sea una condición determinante para su misma existencia como norma jurídica, marcando un indiscutible componente jurídico-público.

Si un hecho teóricamente ilícito es enjuiciado tanto por la disciplina administrativa deportiva como por la disciplina penal (duplicidad de órdenes), lo más común es que, si se denuncia ante un juez y éste la admite, se paraliza en expediente administrativo. Pero esto es la teoría, la realidad es que la administración deportiva es más rápida que el proceso penal y puede que se sancione deportivamente.

En cuanto al ámbito penal, cabe mencionar el principio non bis in ídemque se da por la concurrencia de disciplinas. El principio non bis in ídem nos viene a decir que los mismos hechos no pueden comportar la duplicidad de sanciones por parte de las federaciones deportivas estatales y autonómicas. Por ello, es necesario el control judicial a posteriori de las resoluciones dictadas por los órganos administrativos en lo relativo a la potestad disciplinaria, acerca de la tutela judicial efectiva (art. 24 CE), y la imposibilidad de que se dé un doble pronunciamiento, judicial y administrativo, sobre los mismos hechos. En caso de que los hechos sean constitutivos de delitos, la autoridad administrativa tiene la obligación de abstenerse a conocer el asunto.

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (Sala de lo Contencioso-Administrativo, Sección 5ª) en sentencia número 180/2007 de 12 de marzo juzgaba la impugnación de una sanción impuesta por la Federación Catalana de Taekwondo  que acordaba la suspensión de su actividad a un Taekwondista durante el período de un año por la comisión de una infracción grave habida cuenta de la participación en competiciones organizadas por entidades ajenas a la estructura federativa.

Una de las alegaciones del recurrente versaba sobre la vulneración del principio non bis in ídem. El TSJ de Cataluña consideró que en dicho caso se había producido una vulneración del citado principio, porque además de incoar un procedimiento sancionador al recurrente, puso en conocimiento de la Federación Española de Taekwondo los hechos que dieron lugar a su actuación disciplinaria.

La cuestión es que antes de que la Federación Catalana resolviese el procedimiento seguido ante la misma, la Federación Española dictó resolución por la que se imponía al recurrente la inhabilitación a perpetuidad para ocupar cargos en la organización deportiva, privación a perpetuidad de las licencias federativas y pérdida definitiva de los derechos de asociado, todo ello por los mismos hechos que estaban siendo examinados por la Federación Catalana.

El Tribunal entiende que, en virtud del principio non bis in ídem, “la Federación Catalana de Taekwondo no podía iniciar a su vez un nuevo expediente sancionador por los mismos hechos, ni podía imponer una sanción cuando ya lo había hecho anteriormente la Federación Española, al tratarse de unos mismos hechos y una misma infracción.”

El Tribunal Superior de Justicia acaba recordando que las Federaciones deportivas ejercen, en el ámbito disciplinario deportivo, verdaderas potestades administrativas, por lo que son de aplicación sin restricciones los mismos principios inspiradores del Derecho administrativo sancionador, entre los que destaca la interdicción del mencionado bis in ídem.

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