LA VIOLENCIA EN EL DEPORTE

Partiendo de una definición muy amplia de violencia en el deporte, infligir voluntariamente daños físicos o de otro orden a personas u objetos relacionados directamente con encuentros deportivos, incluyendo así, no sólo la violencia física sino también la violencia psíquica y moral.

Los juegos olímpicos de Berlín, 1936, estuvieron, por ejemplo, bajo el signo de glorificación del nazismo y de su ideología totalitaria y racista. Aunque entonces no se registraron víctimas, dichos juegos pueden considerarse como una manifestación de violencia, de modo similar al asesinato de atletas israelíes durante los Juegos de Munich de 1972.

Los actores más comunes de esta violencia de masas, normalmente relacionadas con el componente ideológico, son personas cuya personalidad está aún poco consolidada, pasando de ser meros espectadores, en un principio, a simpatizantes activos, y por último, a miembros activos. Sus características son:

  1. Tienen un líder temporal
  2. Son jóvenes de 15 a 24 años de procedencia marginal.
  3. Rechazo a la autoridad y a las normas en general.
  4. No tienen interés por la ideología ni por la política.
  5. Justifican sus acciones con violencia.
  6. No suelen tener compromisos sociales.

Diversos autores indicaron que la agresión es producto de la frustración. Por ejemplo, la frustración de perder un partido o jugar mal, aunque ello no conlleva a cometer una agresión sobre el rival, pero si influye en la predisposición para cometer una agresión, aunque luego tampoco la llegue a realizar.

Estos tipos de agresión en el entorno deportivo pueden ser llevados a cabo tanto por los seguidores de los equipos (tirando objetos al campo, saltando al campo…) como por los propios jugadores (agrediendo al rival en un partido de fútbol que es visto por 80.000 personas dando un pésimo ejemplo a los más pequeños).

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